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N 8 - Febrero 2006
[ISSN 1886-2713]
La Lengua  

:::V. Hablemos del habla:::

Ilustracin basada en los grabados de El Juln, en El Hierro

Un procedimiento indispensable para avanzar en el conocimiento de las antiguas hablas insulares es su comparacin con los dialectos actuales de la lengua amazighe. Por supuesto, las limitaciones ocupan un territorio muy amplio, pero no slo por la insuficiencia de los materiales isleos. El estudio de esas variedades continentales, aunque ha experimentado un notable progreso en los ltimos treinta aos, tampoco ha alcanzado hasta ahora los resultados ms ptimos, especialmente en todo lo que afecta a un dominio tan rico en esta lengua como la pronunciacin (fontica). De ah que las conclusiones obtenidas a este respecto para el amazighe insular deban manejarse todava con extraordinaria cautela.

Cada idioma acostumbra a moverse en un escala concreta de sonidos. Segn sea el ancho de eso que podramos llamar banda de audicin, el hablante tendr mayor o menor dificultad para percibir y realizar ciertos fonemas. Eso explica muchos de los errores de transcripcin que cometieron los cronistas en sus notaciones de las palabras y frases isleas, pues su lengua respectiva (castellano, francs, portugus, etc.) no siempre facilitaba que oyeran correctamente (aparte de la escasa consideracin que les poda inspirar el habla de aquellos que tenan por toscos infieles).

Vocales

En trminos generales, el conjunto de la lengua amazighe opera con tres vocales bsicas: a, i, u. Hay dialectos donde la e y, y en menor medida, la o ocupan un espacio propio, pero a menudo no pasan de ser alfonos o variantes de ese tringulo principal. Tambin, es muy habitual que en el habla cotidiana se produzcan alteraciones debidas al contacto entre las palabras de un enunciado o frase, lo que provoca eliminaciones y alargamientos selectivos. Adems, para pronunciar una cadena de dos o ms consonantes, aparece con frecuencia un apoyo voclico casi imperceptible similar a la e, conocido en lingstica con el nombre hebreo schwa, y que, debido a problemas de transliteracin informtica, representaremos con la grafa  (por ejemplo, tafrnkna = tafrnkna concha, cscara).

Esto por lo que atae a la diccin, pero queda otro aspecto muy importante: en la tamazight, las vocales poseen slo valor morfolgico y nunca semntico, lo cual quiere decir que intervienen en la composicin y asociacin de las palabras pero no as en su significado, que se deposita en las consonantes.

Consonantes

El sistema consonntico amazighe contiene numerosos ingredientes y procesos fonticos desconocidos o infrecuentes en las lenguas derivadas del latn (romances o romnicas). No es cosa de entrar aqu en los detalles, pero s conviene destacar algunos valores y recursos peculiares, pues como se ha dicho pueden influir sobre la significacin de las palabras.

El catlogo de consonantes iguales o muy semejantes a las que utiliza el espaol lo integran: b, d, f, g (siempre como en gato), h (siempre como en house), j (como en francs jecter), k, l, m, n, , q, r, s, t, w (como en hueso), x (como en lejos), y, z (como en rasgar o, en francs, maison).

Tambin existen sonidos propios, cuya representacin grfica ocasiona algunos problemas:

- La gamma griega (γ) o el grupo latino gh sirven para indicar un sonido spero que hace vibrar la vula o campanilla, como en esa pronunciacin de la r que caracteriza a los franceses.

- La psilon griega (ε) o la () ayn rabe dan cuenta de un sonido cercano a una fuerte y profunda a espaola.

- Tambin hay una h farngea, es decir, con una aspiracin algo ms fuerte que en la voz inglesa house, que se escribe con un punto debajo o con una tilde (). No obstante, ese rasgo se adjudica tambin a las consonantes que aaden a su articulacin normal un nfasis o retraimiento de la lengua hacia el fondo de la faringe. Los casos ms consolidados afectan a las consonantes d́, t́, ś, ź.

- El grupo sh (o ) se asemeja al ship del ingls o a la forma andaluza de articular mucho. Pero no debe confundirse con la ch del espaol, que se rinde por la grafa č, y que a veces puede ocultar una ejecucin (palatalizada) de la t (como en el canario to que deviene cho).

- Adems, la g presenta tambin una versin palatal, volcada ğ (o dj por los franceses), que suena como en italiano raggio.

Otros fonemas estn mucho menos extendidos, por lo que evitaremos complicar ms esta descripcin. Pero, cul es la verdadera profundidad histrica de todas estas realizaciones? He ah un asunto sujeto an a investigaciones muy iniciales, donde el estudio del amazighe insular apenas puede desempear un papel muy tangencial. Por ejemplo, procesos como la geminacin (melllen) o la tensin (tussut) consonnticas, que comportan valores gramaticales de gran relevancia, rara vez asoman en unas fuentes (epigrficas y etnohistricas) muy limitadas y condicionadas por la temprana desaparicin de las hablas isleas.

Autor: Ignacio Reyes

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